Protestas y tensión marcan el arranque del Mundial 2026 en México pese al triunfo del Tri

El Mundial 2026 arrancó este jueves con la victoria 2-0 de México sobre Sudáfrica en el Estadio Azteca, pero el ambiente festivo se vio opacado por fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en los alrededores del recinto. Mientras el balón rodaba dentro del estadio, afuera se vivían momentos de tensión, empujones y disturbios que marcaron el inicio del torneo.

Los incidentes se concentraron en las inmediaciones del Azteca y en la Fan Fest del Zócalo, donde miles de aficionados intentaban ingresar. Barreras metálicas fueron removidas parcialmente, generando caos y aglomeraciones. Testigos denunciaron largas esperas, desorganización y condiciones peligrosas. Incluso, algunos asistentes decidieron retirarse ante el temor de una estampida.

En medio del pitazo inicial, grupos de manifestantes que exigen justicia por los miles de desaparecidos en México protagonizaron choques con la policía. Con consignas como “México campeón en desaparición”, los colectivos expresaron su rechazo a que el país albergue un evento de tal magnitud en medio de la crisis de violencia. Algunos participantes dañaron vehículos oficiales y se reportaron intercambios de golpes con agentes de seguridad.

La tensión contrastó con la celebración dentro del estadio, donde más de 80 mil espectadores presenciaron los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. La fiesta también se replicó en otras ciudades y en comunidades de mexicanos en Estados Unidos. Sin embargo, la lluvia que cayó al final del encuentro ayudó a dispersar tanto a manifestantes como a aficionados en las zonas públicas.

El arranque del torneo deja así una imagen dividida: por un lado, el éxito deportivo del anfitrión y la emoción mundialista; por otro, el descontento social que se hizo visible en las calles. A medida que avance la competición, el desafío para las autoridades será garantizar la seguridad sin apagar las voces de protesta que han marcado este inicio.