América Latina debe prepararse para los cambios demográficos provocados por la acelerada reducción de la tasa de fecundidad y el envejecimiento de su población, mediante políticas públicas que garanticen mejores condiciones para la maternidad, afirmó Diene Keita, directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
La tasa de fecundidad en la región pasó de 5,8 hijos por mujer en 1950 a 1,8 en 2024, según un estudio presentado durante una conferencia regional sobre población y desarrollo que concluyó este jueves en Montevideo. Esta tendencia ocurre mientras aumenta progresivamente la proporción de adultos mayores.
Keita señaló que la disminución de la fecundidad no debería generar preocupación, sino impulsar políticas públicas de largo plazo. La funcionaria sostuvo que el objetivo no debe ser pedir a las mujeres que tengan más hijos, sino garantizarles condiciones adecuadas para decidir si desean ser madres, incluyendo seguridad laboral, acceso a vivienda y sistemas integrales de cuidado.
La directora del UNFPA también cuestionó la efectividad de los subsidios focalizados y advirtió que ningún gobierno puede imponer a las nuevas generaciones la obligación de tener más hijos por razones relacionadas con las necesidades del país. A su juicio, las políticas deben centrarse en eliminar los obstáculos que dificultan la maternidad.
El escenario demográfico plantea importantes desafíos para la región, ya que para 2050 una de cada cuatro personas tendrá más de 60 años. Esto significará menos población en edad laboral y una mayor demanda de atención para los adultos mayores, con presión adicional sobre los sistemas de pensiones y salud. Keita consideró que el envejecimiento también puede representar una oportunidad si se promueve la participación de las personas mayores en actividades intergeneracionales y en el acompañamiento de las nuevas generaciones.