El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este jueves al retirar su amenaza de nuevos ataques contra Irán y asegurar que en los próximos días se firmará un acuerdo de paz. Sin embargo, horas más tarde, autoridades iraníes desmintieron que exista una decisión definitiva al respecto, dejando en incertidumbre el panorama internacional.
El anuncio se produjo mientras se desarrollaba la ceremonia inaugural del Mundial de Fútbol en México, generando una reacción inmediata en los mercados financieros. Las bolsas registraron un repunte significativo y los precios del petróleo cayeron más de un 3%, impulsados por la expectativa de una desescalada en el conflicto. Trump afirmó en su red Truth Social que había cancelado los bombardeos previstos tras recibir supuesta aprobación de las más altas autoridades iraníes.
El mandatario también aseguró que tanto Estados Unidos como sus aliados, incluido Israel, respaldan los términos del acuerdo. Incluso indicó que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, habría dado luz verde. No obstante, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán contradijo estas declaraciones al señalar que el país aún no ha llegado a una conclusión sobre el posible pacto.
Desde Teherán, el escepticismo es evidente. La agencia Tasnim recordó que Trump ha anunciado en repetidas ocasiones un acuerdo inminente sin que se concrete. Además, figuras iraníes advirtieron que cualquier ataque por parte de Estados Unidos provocaría una respuesta más contundente, elevando el riesgo de una escalada mayor en la región.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que cualquier acuerdo deberá incluir la eliminación del uranio enriquecido iraní y el desmantelamiento de su infraestructura de misiles. Mientras tanto, el conflicto sigue impactando la economía global, con previsiones de crecimiento reducidas por organismos internacionales y tensiones persistentes en puntos clave como el estrecho de Ormuz.