Turquía rechazó este miércoles las acusaciones de Israel, que señaló como una amenaza el posible despliegue de tropas turcas en una base aérea del noroeste de Siria, atacada recientemente en un bombardeo atribuido a Israel por un funcionario estadounidense.
El gobierno israelí sostuvo que Siria estaba cerca de permitir el despliegue de militares turcos en la base aérea de Abu al Duhur, cerca de Alepo, lo que, según su versión, representaría un riesgo para la seguridad de Israel. También afirmó que había advertido previamente a las autoridades sirias sobre las consecuencias de ese movimiento.
Ankara rechazó estos señalamientos y acusó a Israel de intentar justificar ataques que considera ilegales y contrarios a la soberanía y la integridad territorial de Siria. Las relaciones entre Turquía e Israel atraviesan un periodo de fuertes tensiones, especialmente por la ofensiva israelí en Gaza.
El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, atribuyó el martes a Israel los ataques contra la base militar siria y calificó la acción como una escalada innecesaria que no contribuye a la estabilidad de la región. Damasco también condenó el bombardeo y pidió una respuesta de la comunidad internacional.
La base aérea de Abu al Duhur se encuentra en desuso desde 2012 y, según fuentes de seguridad y organizaciones de monitoreo, estaba siendo considerada para su reapertura con apoyo turco. Los bombardeos habrían ocurrido después de la visita de una delegación militar de Turquía al aeródromo, en el marco de las gestiones para reactivar sus operaciones.