Trump prioriza presión económica sobre Irán y mantiene abierta la opción militar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha optado por reducir temporalmente sus amenazas de nuevos ataques contra Irán y concentrarse en la presión económica, aunque mantiene abierta la posibilidad de una acción militar contra Teherán.

Trump afirmó que Washington actúa con discreción mientras observa la situación económica de Irán, país al que describió como “en quiebra”. También aseguró que la elevada inflación y las dificultades para financiar a sus fuerzas militares reflejan el impacto de las sanciones estadounidenses.

El mandatario señaló que no existe urgencia para actuar debido a la posición de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. Teherán, por su parte, mantiene bloqueado el paso mientras Washington incrementa la presión sobre los puertos iraníes.

A finales de julio, Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Además, asesores de Trump le habrían presentado información sobre el impacto de las medidas económicas y el mandatario evalúa endurecerlas.

Desde Irán, el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, calificó la estrategia estadounidense como un “retroceso” y aseguró que su país ha resistido las sanciones durante décadas. La atención ahora está puesta en si Trump mantendrá la presión económica o retomará las amenazas de una ofensiva militar.