El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una nueva ofensiva económica contra Irán y advirtió que cualquier país que ayude o mantenga negocios con la República Islámica enfrentará consecuencias económicas que calificó de “tremendas”.
A través de una publicación en Truth Social, Trump describió la medida como una “guerra económica” y un aislamiento a una escala sin precedentes. El mandatario no detalló qué tipo de sanciones se aplicarían ni señaló de manera específica a los países que podrían ser afectados por sus advertencias.
La decisión se produce mientras el conflicto entre Washington y Teherán se acerca a su sexto mes, en medio de tensiones persistentes en torno al estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de hidrocarburos. Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos iraníes, mientras Teherán ha restringido el tránsito marítimo por el estrecho.
Las tensiones también aumentaron después de que Emiratos Árabes Unidos acusara a Irán de lanzar misiles balísticos contra objetivos relacionados con la navegación marítima, señalamiento que Teherán negó. Posteriormente, Emiratos anunció la suspensión de intercambios comerciales y transacciones financieras con Irán. Por su parte, autoridades iraníes advirtieron a los países del Golfo que cualquier apoyo a las operaciones militares estadounidenses podría considerarse una participación en el conflicto.
En el ámbito diplomático, Trump afirmó que actualmente no existen conversaciones con Irán y que tampoco están previstas. Teherán, por su parte, mantiene su postura de que el estrecho de Ormuz no será reabierto mientras Estados Unidos no cumpla compromisos establecidos en un acuerdo previo. Con ambas partes endureciendo sus posiciones, persiste la incertidumbre sobre una eventual salida diplomática al conflicto.