Rusia y Ucrania intercambiaron ataques durante la madrugada de este jueves, en medio de los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos para poner fin al conflicto. Los bombardeos alcanzaron Kiev, mientras las autoridades rusas informaron de la interceptación de 630 drones, incluidos más de 160 cerca de Moscú. Los incidentes dejaron personas lesionadas en ambas capitales.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que seis personas resultaron heridas en los ataques contra la capital ucraniana, cuatro de las cuales fueron hospitalizadas. La Fuerza Aérea de Ucrania también advirtió sobre el lanzamiento de nuevos misiles balísticos hacia la ciudad y pidió a la población permanecer en los refugios. En Rusia, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, reportó dos personas lesionadas tras los ataques con drones.
Los enfrentamientos se produjeron horas después de que el enviado estadounidense Steve Witkoff se reuniera durante tres horas con el presidente ruso, Vladimir Putin, para discutir posibles vías para terminar la guerra. Tras el encuentro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que nunca habían estado “tan cerca” de poner fin al conflicto. Witkoff calificó las conversaciones de constructivas, aunque advirtió que todavía queda trabajo importante por hacer.
El Kremlin manifestó su disposición, en principio, a reanudar las negociaciones trilaterales con Ucrania y Estados Unidos a mediados de noviembre, después de las elecciones de medio mandato estadounidenses. El asesor ruso Yuri Ushakov indicó que las conversaciones deberían centrarse en la seguridad de la posguerra. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que su país también está dispuesto a participar en una nueva reunión, cuya fecha aún no ha sido confirmada.
Pese a los contactos diplomáticos, los ataques continúan. Las autoridades ucranianas informaron que bombardeos rusos dejaron al menos cuatro muertos el miércoles, entre ellos dos personas en Kiev y una pareja de adultos mayores en la región de Járkov. En paralelo, autoridades de ocupación rusas en Lugansk atribuyeron a un ataque ucraniano con drones la muerte de dos personas. La guerra, iniciada con la invasión rusa en febrero de 2022, continúa sin un acuerdo definitivo para detener las hostilidades.