Unas 300 personas, entre campesinos y activistas, se manifestaron este lunes en la capital de Panamá para rechazar la construcción de un nuevo embalse vinculado al Canal de Panamá, proyecto que implicará el traslado de varias comunidades.
La obra, impulsada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), contempla la creación de un embalse de 4,600 hectáreas en el río Indio, al oeste de la ruta interoceánica. El objetivo es garantizar el suministro de agua y prevenir afectaciones al funcionamiento del canal ante posibles sequías.
Actualmente, el canal —por donde transita cerca del 5% del comercio marítimo mundial— depende del agua de lluvia almacenada en los lagos Gatún y Alhajuela. El nuevo embalse permitiría reforzar este sistema mediante un túnel de nueve kilómetros que conectaría con el lago Gatún.
Sin embargo, el proyecto afectará a unas 2,000 personas que residen en la zona. Los trabajos están programados para iniciar en 2028 y concluir en 2031, con una inversión estimada de 1,600 millones de dólares, mientras que los primeros reasentamientos comenzarían a mediados de 2027.
Durante la protesta, líderes comunitarios expresaron su rechazo a la medida y anunciaron acciones legales. Un recurso de nulidad ya fue presentado ante la Corte Suprema contra la orden que autoriza exhumaciones y traslados en las áreas que serán intervenidas.