La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, rechazó los señalamientos sobre supuestas irregularidades en el manejo de donaciones destinadas a la recuperación de las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto. El viernes, presentó un informe sobre los fondos recibidos por su fundación, Luz y Sonrisas, en medio de cuestionamientos por la distribución de la ayuda.
Según las cifras divulgadas, la organización ha recibido más de 17 millones de dólares en contribuciones privadas y ha brindado asistencia humanitaria a más de 48.000 personas. Además, aseguró haber distribuido 5.600 toneladas de ayuda, entre agua y víveres, en ocho departamentos afectados por el sismo.
Pineda defendió el manejo de los recursos y afirmó que el dinero recaudado se destinará a una segunda fase de reconstrucción, al sostener que las primeras necesidades humanitarias fueron cubiertas. “No hay nada que ocultar, no necesito quedarme ni con un grano de arroz de nadie”, declaró en una entrevista con Telecaribe.
Sin embargo, sectores de la oposición y personas afectadas cuestionan que, más de dos meses después de la tragedia, la ayuda no haya llegado de manera suficiente a las zonas más devastadas del oeste del país. El vicepresidente del Senado, Alejandro Ocampo, pidió transparentar las donaciones recibidas, identificar a los aportantes y detallar cuánto dinero se ha ejecutado, así como las cuentas en las que fueron depositados los fondos.
El terremoto dejó más de 330 muertos y destruyó más de 30.000 viviendas, mientras que las pérdidas materiales se estiman en unos 9.500 millones de dólares. Aunque la fundación sostiene que ha distribuido ayuda en varias regiones, su informe no detalla cuánto dinero se ha utilizado específicamente en las comunidades donde viviendas, escuelas y hospitales quedaron destruidos. La recaudación reportada corresponde a fondos privados y no incluye recursos públicos.