El Pentágono anunció la adjudicación de un contrato por $24,400 millones a Raytheon para acelerar la producción de misiles SM-6, en medio de los esfuerzos de Washington por reponer las municiones utilizadas durante la guerra con Irán. El acuerdo tendrá una duración de cinco años, con la posibilidad de extenderlo por otros dos.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos calificó los SM-6 como una munición clave para operaciones de defensa antiaérea y antisuperficie. Según el Pentágono, el contrato permitirá aumentar el ritmo de fabricación y brindará mayor previsibilidad a la industria de defensa para ampliar su capacidad laboral y asegurar cadenas de suministro consideradas estratégicas.
La decisión ocurre mientras Estados Unidos enfrenta una reducción en sus reservas de municiones debido al conflicto con Irán. Un informe del inspector general del Departamento de Defensa advirtió el mes pasado que el consumo de armamento ha generado carencias estratégicas en los inventarios y ha evidenciado dificultades en la capacidad industrial para reponer las existencias.
Raytheon describió al SM-6 como un sistema de armas probado en combate y destacó que el misil ha sido utilizado con éxito desde diferentes plataformas de la Armada estadounidense y desde lanzadores terrestres. La empresa busca incrementar su capacidad de producción ante las necesidades planteadas por el Departamento de Defensa.
El anuncio se produce mientras continúa la tensión en torno al estrecho de Ormuz, bajo control iraní, y Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre los puertos de Irán. De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, el presidente Donald Trump habría comunicado a sus asesores su intención de reanudar los bombardeos sobre Irán hacia finales de noviembre, lo que podría aumentar nuevamente el consumo de municiones estadounidenses.