Una intensa ola de calor afecta este miércoles a gran parte de Estados Unidos, donde millones de personas enfrentan temperaturas extremas que podrían romper récords en los próximos días. El fenómeno, provocado por una “cúpula de calor”, domina principalmente el centro y sur del país, manteniendo bajo alerta a unos 46 millones de habitantes.
Las altas temperaturas continuarán desplazándose hacia el este, donde ciudades como Washington podrían registrar hasta 40 °C el viernes, tras varios días consecutivos superando los 38 °C. En Nueva York, las autoridades advierten que podría tratarse de la ola de calor más severa en más de una década, con una sensación térmica que superaría los 40 °C debido a la elevada humedad.
Ante este panorama, las autoridades locales han implementado medidas para mitigar el impacto en la población. En Nueva York se han habilitado centros de enfriamiento en edificios públicos, extendido horarios de piscinas y desplegado brigadas para atender a personas vulnerables, además de instalar estaciones con ventiladores y sistemas de enfriamiento portátil.
El calor ya se hace sentir entre residentes y turistas, quienes enfrentan temperaturas superiores a los 36 °C. Expertos advierten que, pese a la amplia disponibilidad de aire acondicionado en el país, las olas de calor son responsables de más muertes que fenómenos como huracanes o inundaciones, mientras que en ciudades como Chicago la demanda energética ha puesto bajo presión la red eléctrica.
Las altas temperaturas también generan preocupación por eventos masivos previstos en los próximos días, como las celebraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos y los partidos del Mundial de fútbol. En algunas sedes se esperan temperaturas de hasta 40 °C, lo que obligará a reforzar medidas como pausas de hidratación para los jugadores. Especialistas señalan que este tipo de fenómenos extremos son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático.