El Salvador se encuentra bajo un episodio de alta vulnerabilidad climática debido al paso de la depresión tropical Cristina, que ha generado intensas lluvias, fuertes vientos y un incremento significativo del oleaje en la zona costera. Aunque el sistema se desplaza gradualmente hacia el norte y muestra señales de debilitamiento, las autoridades mantienen la alerta por la persistencia de humedad proveniente del Pacífico y la Zona de Convergencia Intertropical.
El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, informó que los acumulados de lluvia han sido considerables, alcanzando en algunas zonas hasta el 5 % del promedio anual en apenas 24 horas. En ese contexto, subrayó la importancia de la prevención y la vigilancia constante: “No necesitamos un fenómeno que se llame tormenta o huracán; estamos muy pendientes de los efectos, que prácticamente se traducen en la lluvia”.
#Diálogo21 | “Aquí no necesitamos un fenómeno llamado tormenta o huracán; estamos pendientes de los efectos de la lluvia. Sea tormenta tropical o depresión, es indiferente, porque las cantidades de lluvia que hemos recibido se comparan con otros fenómenos. Por eso estamos… pic.twitter.com/DPYl3NKCv0
— Diálogo – GMV (@dialogo21) June 11, 2026
A las precipitaciones se suma el fenómeno de mar de fondo, que ha impactado varias playas del país, causando daños en infraestructura y obligando a la activación de 180 albergues a nivel nacional. Ante esta situación, el Ministerio de Medio Ambiente recomendó evitar la pesca y el ingreso al mar, debido al riesgo de volcamiento de embarcaciones y a las fuertes corrientes generadas por tormentas en el Pacífico.
#Diálogo21 | “El mar de fondo se origina por tormentas lejanas en el Pacífico o al sur, que generan corrientes y aumentan la marea. Esta semana, la influencia de Cristina ha incrementado el viento y la lluvia, intensificando este fenómeno en algunas zonas, sobre todo en playas… pic.twitter.com/ubB25qqcfz
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De cara a las próximas semanas, se prevé una transición hacia la canícula durante julio, caracterizada por una disminución temporal de lluvias, seguida por condiciones asociadas al fenómeno de El Niño hacia finales de año. Las autoridades reiteraron que el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y el cumplimiento de las recomendaciones oficiales son clave para reducir riesgos humanos y materiales.