Irán rechaza negociaciones y califica de inaceptable el plan de paz de Estados Unidos

El canciller iraní, Abás Araqchi, aseguró el miércoles que Irán “no tiene intención de negociar”, antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reafirmara que Teherán sí participa en diálogos para poner fin al conflicto que afecta a la región desde el 28 de febrero. Durante una cena con legisladores republicanos, Trump afirmó que los negociadores iraníes temen revelar su disposición al acuerdo por miedo a represalias de su propio gobierno y, además, por posibles ataques estadounidenses.

La Casa Blanca había advertido que Trump estaba listo para “desatar el infierno” si Irán cometía “otro error de cálculo”, mientras insistía en que Teherán participa en conversaciones. Según medios estadounidenses e israelíes, Washington presentó un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra, transmitido a través de Islamabad, aunque Irán rechazó la propuesta y reafirmó que desea poner fin al conflicto bajo sus propias condiciones.

La tensión militar continúa escalando en toda la región. La Armada iraní aseguró que disparos de misiles obligaron al portaviones estadounidense Abraham Lincoln a cambiar de posición, mientras que los Guardianes de la Revolución lanzaron ataques contra el norte y centro de Israel, incluida Tel Aviv. Por su parte, Israel respondió con bombardeos en Teherán e intensificó su ofensiva en Líbano, principalmente en el sur, bastión de Hezbolá, dejando cerca de 1.100 muertos y más de un millón de desplazados desde el 2 de marzo.

El estrecho de Ormuz, vital para el tránsito del 20 % del petróleo mundial, sigue siendo un punto crítico. Teherán mantiene un bloqueo parcial, lo que ha disparado los precios y afectado la economía global. Londres y París organizarán reuniones con los jefes de Estado Mayor de 30 países para coordinar medidas que aseguren la navegación en la zona.

Mientras tanto, la ONU advierte que el conflicto está “fuera de control”. El secretario general António Guterres expresó su temor ante un posible conflicto más amplio, dado que ataques continúan en Israel, Líbano, Baréin, Kuwait y Jordania. La combinación de enfrentamientos militares, bloqueos estratégicos y tensiones diplomáticas mantiene a Medio Oriente en alerta máxima y genera preocupación en los mercados internacionales.