Fiscales intervinieron este viernes un almacén de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en Perú, donde se resguardan actas y papeletas utilizadas durante las recientes elecciones presidenciales, marcadas por denuncias de irregularidades y retrasos en el conteo.
El proceso de escrutinio avanza lentamente, ya que la mayoría de las actas pendientes han sido objetadas y deberán ser revisadas por tribunales electorales. Aún restan cerca de un millón de votos por contabilizar, lo que mantiene abierta la definición.
Con el 93,3 % de avance, los resultados preliminares posicionan como favorita para el balotaje a la candidata Keiko Fujimori, con el 17 % de los votos, mientras que Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga se disputan el segundo lugar con cifras muy cercanas.
La tensión aumentó tras el hallazgo de papeletas en un basurero en Lima, hecho que ha generado cuestionamientos sobre el manejo del material electoral y ha alimentado denuncias de posible fraude por parte de algunos sectores políticos.
En medio de la crisis, la Fiscalía continúa las investigaciones sobre el manejo del material electoral, mientras autoridades del sistema electoral y actores políticos mantienen posiciones divididas sobre la transparencia del proceso.