La fiscalía federal de Nueva York acusó este miércoles al gobernador del estado mexicano de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico, convirtiéndose en el funcionario en activo de mayor rango en México señalado por supuestos nexos con el crimen organizado. El mandatario, miembro del partido oficialista Morena, gobierna la entidad desde 2021, una etapa marcada por la violencia derivada de la disputa interna del Cártel de Sinaloa.
Según el documento de la fiscalía estadounidense, Rocha Moya y al menos nueve exfuncionarios y altos cargos estatales habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para facilitar la distribución de grandes cantidades de drogas hacia Estados Unidos. Entre los señalados figuran también un senador, un alcalde, el vicefiscal estatal y otros funcionarios de alto nivel del gobierno local.
Las acusaciones se producen en medio de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, luego de cuestionamientos por la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo antidrogas en Chihuahua sin autorización mexicana, en el que ambos agentes murieron en un accidente. A esto se suma la reciente crítica del embajador estadounidense en México sobre la corrupción en Sinaloa.
En respuesta, la cancillería mexicana expresó su inconformidad por la forma en que se hizo pública la acusación, señalando una posible violación a la confidencialidad entre ambos países, mientras anunció un reclamo formal ante la embajada de Estados Unidos. La Fiscalía General de México también abrió una investigación para determinar la validez legal de los señalamientos y cuestionó la falta de pruebas contundentes en la solicitud de extradición.
Por su parte, Rocha Moya negó las acusaciones y afirmó estar “tranquilo trabajando por Sinaloa”, asegurando que el señalamiento carece de fundamento. Mientras tanto, el caso ha generado reacciones en la opinión pública del estado, donde algunos habitantes consideran que las denuncias internacionales reflejan la grave crisis de seguridad y la posible infiltración del crimen organizado en estructuras del poder.