Estados Unidos evalúa la posibilidad de lanzar nuevos ataques militares contra Irán, en un contexto marcado por negociaciones diplomáticas aún en curso y un aumento de la tensión entre ambos países. La información fue revelada este viernes por medios estadounidenses a partir de fuentes vinculadas al entorno gubernamental y de seguridad.
De acuerdo con reportes de CBS y Axios, el presidente Donald Trump estaría mostrando una creciente frustración con Teherán en los últimos días, lo que habría provocado un cambio en su postura inicial, pasando del impulso diplomático a considerar opciones militares. Sin embargo, aún no se ha tomado una decisión definitiva.
En medio de este escenario, la Casa Blanca modificó la agenda del mandatario para el fin de semana, incluyendo la cancelación de compromisos personales. El argumento oficial es que Trump debe permanecer en Washington durante un “período importante”. El propio presidente justificó su decisión en redes sociales sin dar mayores detalles.
Axios indicó que la tensión dentro de la administración ha aumentado conforme avanzan las negociaciones, mientras que CBS señaló que incluso sectores militares y de inteligencia habrían ajustado sus planes ante la posibilidad de una escalada del conflicto. Todo esto ocurre mientras las conversaciones continúan activas.
Por su parte, la mediación internacional sigue en marcha, con la participación de Pakistán, que habría enviado a su jefe militar a Teherán en un intento por facilitar un acuerdo. La Casa Blanca no ha confirmado estos reportes, aunque una vocera reiteró que el presidente ha sido claro sobre las consecuencias si Irán no logra un entendimiento.