Seúl ampliará las operaciones de su unidad naval antipiratería para contribuir a la seguridad del transporte comercial y energético, sin participar directamente en la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El Ministerio de Defensa de Corea del Sur anunció este jueves el despliegue de una patrulla aérea y un equipo especializado en desactivación de explosivos en aguas cercanas al estrecho de Ormuz, como parte de una misión destinada a contribuir a mantener abierta esta importante ruta marítima internacional.
La decisión contempla ampliar el área de operaciones de la unidad naval antipiratería Cheonghae, actualmente encargada de proteger embarcaciones comerciales en el golfo de Adén, frente a las costas de Somalia. Seúl busca reforzar la seguridad del transporte marítimo y garantizar el flujo de suministros energéticos, en medio de las afectaciones provocadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La guerra, iniciada el 28 de febrero, ha interrumpido el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. La situación ha generado preocupación por la estabilidad del comercio internacional y el abastecimiento energético, debido a la importancia de este corredor para los mercados globales.
El despliegue incluirá un destructor, un avión de patrulla marítima P-8, un equipo de desactivación de artefactos explosivos, embarcaciones de superficie no tripuladas, vehículos submarinos no tripulados y dispositivos operados a distancia para exploración bajo el agua, según informó la agencia Yonhap. Un funcionario surcoreano indicó que la misión tendrá fines estrictamente no bélicos y se desarrollará de manera independiente de las fuerzas aliadas.
Las operaciones estarán limitadas a aguas abiertas al sur de Omán. Asimismo, el avión de patrulla marítima tendrá prohibido apuntar o vigilar territorio iraní, sus aguas territoriales o el interior del estrecho de Ormuz. La medida coincide con la postura del presidente surcoreano, Lee Jae Myung, quien en septiembre reiteró que su país no desplegará tropas en condiciones que puedan derivar en una intervención militar.