Irán reiteró sus amenazas de atacar bases estadounidenses en Medio Oriente si es objeto de una “agresión militar”, según una carta enviada al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, en medio de un clima de creciente tensión con Estados Unidos.
En la misiva, el embajador iraní ante la ONU advirtió que, si su país sufre un ataque, responderá “de manera decisiva y proporcional”, amparándose en el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas sobre el derecho a la legítima defensa. Además, sostuvo que en ese escenario todas las bases, infraestructuras y bienes estadounidenses en la región serían considerados “objetivos legítimos”.
Las declaraciones se producen tras la segunda ronda de conversaciones entre ambas naciones celebrada en Suiza, que concluyó sin avances significativos. Paralelamente, el líder supremo iraní lanzó un discurso en el que advirtió que un portaviones estadounidense desplegado en la zona podría ser hundido, elevando aún más el tono del enfrentamiento.
En el terreno militar, los Guardianes de la Revolución realizan ejercicios en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo. Las maniobras son interpretadas como una demostración de fuerza en un corredor clave para el suministro energético global.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que se da un plazo de entre diez y quince días para determinar si es posible alcanzar un acuerdo con Teherán o si optará por recurrir a la fuerza. En un discurso en Washington, reiteró que, de no lograrse un entendimiento “pertinente”, podrían ocurrir “cosas malas”.