Alcalde de Sonsonate Centro destaca retos económicos tras la reforma territorial

La implementación de la reforma territorial en El Salvador, que redujo el número de municipios de 262 a 44, ha transformado el modelo de gestión local y la administración de los recursos financieros en el territorio nacional. En el caso del municipio de Sonsonate Centro, la unificación administrativa abarca cinco distritos: Sonsonate, Sonzacate, Nahuilingo, San Antonio del Monte y Santo Domingo de Guzmán.

La integración de estas demarcaciones ha revelado marcadas disparidades económicas entre distritos con superávit o capacidad comercial y aquellos con déficit presupuestario recurrente. Para mantener la operatividad y la cobertura de servicios en las zonas con mayores índices de vulnerabilidad económica, la gestión local se ha visto obligada a subsidiar los costos operativos de los distritos deficitarios utilizando fondos generados por los sectores autosuficientes.

Ante este escenario, el alcalde de Sonsonate Centro, Roberto Aquino, señaló las complejidades inherentes al proceso de adaptación territorial: «Los alcaldes estamos aprendiendo cada día; es bien difícil tomar nuevo territorio cuando estos territorios no responden a las necesidades económicas del mismo». Respecto al impacto institucional de la reforma en la gobernanza local, el funcionario sostuvo: «Yo no diría que se debilitó [el municipalismo], diría que habrá que hacer algunas correcciones o algunas incorporaciones».

Finalmente, la jefatura municipal remarcó que las exigencias prioritarias de la población se concentran en tres servicios esenciales: «alumbrado público, calles y recolección de desechos sólidos». Para dinamizar la economía local sin asfixiar tributariamente a los habitantes, Aquino planteó que las instituciones del Ejecutivo central, como la Dirección de Obras Municipales (DOM), deben priorizar la inyección de capital en distritos vulnerables con potencial turístico o agrícola.