Manifestantes en México protagonizaron enfrentamientos y actos de violencia en medio de protestas a una semana del inicio del Mundial, que arranca el 11 de junio en el estadio Azteca.
Los disturbios fueron encabezados por un grupo disidente del sindicato de educación, la CNTE, que ha realizado movilizaciones masivas en la capital para exigir aumento salarial y la derogación de una ley de pensiones. Las protestas han incluido el derribo de estructuras en Paseo de la Reforma y bloqueos en distintas zonas.
El conflicto escaló desde el lunes, cuando los manifestantes iniciaron un paro y realizaron acciones contra mobiliario urbano y símbolos instalados en avenidas principales. Las autoridades han reforzado la seguridad en puntos estratégicos como el Zócalo, donde se ubican el Palacio Nacional y el área del fan fest.
Durante las protestas, se registraron enfrentamientos con la policía, que utilizó gases lacrimógenos para contener a los manifestantes. Al menos dos personas resultaron heridas, incluyendo un docente que habría sufrido la pérdida de un ojo, según reportes sindicales.
Mientras el gobierno mantiene llamados al diálogo, la presidenta Claudia Sheinbaum ha descartado por ahora reunirse directamente con los manifestantes, lo que mantiene la tensión en aumento en plena antesala del evento deportivo internacional.