Analistas debaten alcances del nuevo modelo de “Ley y Orden” en el sistema de justicia salvadoreño

Tras la reciente inauguración de la nueva sede de la Fiscalía General de la República (FGR), expertos en derecho analizaron el giro estratégico hacia un modelo de “Ley y Orden”. Esta propuesta busca trascender el combate a las pandillas para consolidar un control total del orden público, enfocándose en la profesionalización judicial y la persecución de delitos financieros, informáticos y de corrupción.

El criminólogo Elmer Arias enfatizó que la eficacia de este enfoque no debe limitarse a endurecer penas, sino que debe atender las raíces del problema. “Los efectos o las cuestiones que generaron la criminalidad en el país no han sido tratadas como aquella desigualdad o la falta de oportunidades para los jóvenes”, señaló Arias. Asimismo, sugirió que para que el sistema sea verdaderamente persuasivo, delitos como la corrupción deberían incluirse entre los castigados con cadena perpetua.

Por su parte, el abogado Óscar Campos destacó que el modelo representa una oportunidad para modernizar la gestión penal mediante la sinergia entre la FGR, la policía y el órgano judicial. Campos subrayó que el éxito se medirá por la confianza ciudadana: “Si la gente aumenta la cantidad de denuncias es porque está confiando en el sistema y luego, obviamente, las condenas”. No obstante, advirtió que la actual reserva de información pública supone un reto para la transparencia institucional.

Finalmente, los especialistas coincidieron en que el sistema judicial enfrenta el desafío de recuperar su credibilidad mediante una depuración del recurso humano y el respeto estricto a las garantías constitucionales. El consenso apunta a que la aplicación del rigor legal debe ser general para toda la sociedad salvadoreña, garantizando que el fortalecimiento del poder estatal no derive en abusos de autoridad.