Una operación policial en Rio de Janeiro dejó este miércoles al menos ocho personas muertas, entre ellas Claudio Augusto dos Santos, de 55 años, considerado uno de los jefes narcotraficantes más veteranos y buscados de Brasil, informaron las autoridades.
Unos 150 efectivos del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), con apoyo de vehículos blindados, desplegaron un operativo desde la madrugada en varias favelas del barrio turístico de Santa Teresa, en la zona central de la ciudad. Además de dos Santos, abatieron a otros seis presuntos delincuentes y arrestaron a 116 personas. El octavo fallecido fue un residente que los traficantes tomaron como rehén; recibió un disparo en la cabeza durante un intento de negociación.
Durante el operativo, la policía decomisó 21 armas, 105 kilos de cocaína y 611 kilos de marihuana. Sin embargo, el accionar generó represalias: desconocidos incendiaron un autobús y levantaron barricadas en importantes avenidas del centro de Rio, causando caos en la zona. Cuatro personas fueron detenidas por obstrucción de vías.
La acción se produce cinco meses después de la operación más letal en la historia de Brasil, ocurrida el 28 de octubre, que dejó 117 presuntos delincuentes y cuatro policías muertos en complejos de favelas de Rio, un hecho que provocó críticas de organismos de derechos humanos y calificativos de “matanza” por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En paralelo, la policía de investigaciones brasileña junto con otras fuerzas desplegó operativos en 15 estados contra organizaciones vinculadas al narcotráfico y al tráfico de armas. La acción ocurre mientras el gobierno de Lula gestiona ante Washington que no se clasifique al Comando Vermelho (CV) ni al Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas, pese a que Estados Unidos las considera amenazas significativas para la seguridad regional.