Miles de ecuatorianos protestan contra reforma laboral y recortes sociales en Quito.

Miles de trabajadores, profesores y estudiantes se movilizaron este viernes en Quito en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Daniel Noboa. La marcha, que comenzó de forma pacífica, terminó dispersada por la policía mediante bombas aturdidoras, gases lacrimógenos y humo, aunque no se reportaron detenidos.

La reforma permite que la jornada laboral de 40 horas semanales se cumpla en cuatro días, lo que, según dirigentes sindicales, precariza el empleo y aumenta la carga laboral. Además, los manifestantes cuestionan los ajustes en la distribución de recursos hacia los gobiernos seccionales, que podrían reducir fondos destinados a programas sociales en educación y salud.

“Nos quieren hacer trabajar las 10 horas diarias, eso es imposible”, afirmó Carlos Cruz, empleado municipal de 56 años, quien apoya la derogatoria de la medida. Con pancartas y gritos de “fuera Noboa, fuera”, los manifestantes recorrieron alrededor de dos kilómetros entre el parque del Ejido y la plaza de Santo Domingo, en el corazón histórico de Quito.

Elizabeth Andrango, de 52 años, calificó al gobierno como “nefasto y antiobrero” y aseguró que las jornadas extendidas afectarían la salud de los trabajadores. Entre los asistentes también se encontraban simpatizantes del presidente, como Isis Acosta, modelo de 27 años, quien expresó su decepción y declaró estar ahora en contra del gobierno por afectar a los sectores más vulnerables.

Al finalizar la marcha, los manifestantes quemaron pancartas y una bandera de Estados Unidos en señal de protesta. Noboa, en el poder desde 2023, mantiene estrechos vínculos con Donald Trump y participó recientemente en una cumbre en Florida para crear una alianza de 17 países enfocada en combatir a los cárteles de narcotráfico en la región.