Por: Saraí Escobar
El Salvador busca transformar su educación superior para superar bajas tasas de escolaridad y adaptarse a la sociedad digital. Con nuevos programas de becas y una apuesta por la calidad, las universidades enfrentan el reto de modernizar sus modelos de enseñanza para competir globalmente.
La doctora Evelyn Farfán, vicerrectora académica de la Universidad de El Salvador, destacó que es fundamental actualizar los planes de estudio para que respondan a las necesidades sociales actuales. Farfán señaló que carreras tradicionales deben evolucionar, como la transición de la estadística hacia la ciencia de datos, afirmando que “vivimos en la era digital en la que la cantidad de información que está al acceso de toda la sociedad es enorme”. Asimismo, la académica subrayó que el financiamiento sigue siendo un elemento vital para apostarle a la calidad y mejorar la posición del país en los rankings internacionales.
#Diálogo21 | “Definitivamente, no es solo la cobertura, sino también la calidad en la formación. Se trata de volver las carreras actuales pertinentes a las necesidades sociales; hay una diversidad de carreras que deben actualizarse y enmarcarse en el contexto de lo que la era… pic.twitter.com/kqioDDzmkm
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Por su parte, el doctor Roberto Morán, director de la alianza de la Universidad Francisco Gavidia, hizo énfasis en la internacionalización y la flexibilidad de los modelos de enseñanza postpandemia. Morán advirtió que una de las grandes limitantes para los jóvenes es la falta de dominio del idioma inglés, al cual definió como la “plataforma global” necesaria para insertarse en sectores tecnológicos. Además, sugirió que es necesario acortar la duración de las carreras a cuatro años para seguir las tendencias de países desarrollados y mejorar la pertinencia académica.
#Diálogo21 | “La visión que debemos tener como sector es ser competitivos e insertarnos en las cadenas globales de educación. En nuestra universidad hablamos de formar ciudadanos y profesionales globales; es decir, que el profesional que formamos en El Salvador sea capaz de… pic.twitter.com/ir48NeZpHr
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Finalmente, ambos especialistas coincidieron en que el avance de la inteligencia artificial debe verse como una herramienta para fomentar el pensamiento crítico y no como un riesgo de pereza intelectual. La apuesta futura del sector debe centrarse en cultivar profesionales emprendedores capaces de generar innovación y patentes propias. Para lograrlo, señalaron que es vital incentivar las carreras y trabajar de forma integrada entre la academia, el Estado y la empresa privada.