Expertos alertan sobre el auge de fraudes digitales y llaman a reforzar la ciberseguridad nacional

La ciberseguridad se ha consolidado como un pilar estratégico para el desarrollo económico y la protección ciudadana en la era digital actual. Rubén Enrique González, especialista en la materia, define este concepto como el conjunto de procesos, métodos y técnicas que resguardan tanto los bienes digitales como la seguridad misma de las personas. González enfatiza que “la era digital atraviesa cada actividad mínima del ser humano”, lo que obliga a los Estados a garantizar una infraestructura informática robusta para fomentar la confianza y la inversión.

El incremento de los fraudes informáticos responde, en gran medida, a la manipulación de la psicología humana a través de tecnologías avanzadas. Mario Pacheco, experto en inteligencia artificial, advierte que los atacantes suelen explotar tres motores fundamentales de la conducta: “el temor, el interés y el amor”. Al respecto, Pacheco añade de forma indirecta que los usuarios a menudo entregan su información voluntariamente en redes sociales, sin ser plenamente conscientes de que su identidad digital funciona como un tatuaje difícil de borrar.

Ante esta vulnerabilidad, se han reportado avances significativos en la creación de la Agencia de Ciberseguridad del Estado (ASE) y la actualización de marcos legales sobre delitos informáticos. González destaca que la madurez regulatoria ha permitido aprobar una ley de protección de datos personales que obliga a las organizaciones a resguardar la información de los ciudadanos. Por su parte, Pacheco señala que el sistema educativo está integrando materias de alfabetización digital e inteligencia artificial para que los jóvenes aprendan a identificar riesgos como el ciberacoso y las estafas transfronterizas.

Finalmente, los especialistas coinciden en que la prevención comienza con el uso del sentido común y la implementación de medidas técnicas como la autenticación multifactor. González recomienda a los usuarios y empresas adoptar el sistema de llaves de paso o passkeys para fortalecer el acceso a sus cuentas, que sigue siendo el eslabón más débil. Como cierre, Pacheco reflexiona que “no hay inteligencia artificial sin inteligencia humana”, subrayando que es el criterio del individuo el que determina si la tecnología será una herramienta de progreso o una amenaza.