Un hombre de 64 años fue ejecutado este martes en Florida, en un caso que vuelve a poner en foco la aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos. La ejecución de Ronald Heath se realizó mediante inyección letal a las 18:12 horas en la prisión estatal de Raiford, al norte del estado.
Un jurado lo había condenado por el asesinato del vendedor ambulante Michael Sheridan, ocurrido en 1989 durante un robo cometido junto a su hermano menor, Kenneth Heath. Este último se declaró culpable, testificó contra Ronald y fue sentenciado a cadena perpetua.
Según documentos judiciales, Ronald Heath fue considerado el principal responsable del crimen y quien ejercía mayor influencia sobre su hermano. El homicidio ocurrió pocos meses después de que recuperara la libertad tras cumplir 10 años de prisión por otro asesinato cometido cuando era adolescente.
La ejecución representa la segunda realizada en lo que va del año en Estados Unidos, país donde en 2025 se registraron 47 ejecuciones, la cifra más alta desde 2009. Florida encabezó la lista de ese año, consolidándose como el estado con mayor aplicación de la pena capital.
Aunque la inyección letal es el método más utilizado, en Estados Unidos también se han aplicado ejecuciones por pelotón de fusilamiento e hipoxia de nitrógeno, técnica cuestionada por expertos de la ONU. Actualmente, la pena de muerte ha sido abolida en 23 estados, mientras otros mantienen moratorias sobre su aplicación.