Delcy Rodríguez asumió formalmente la presidencia interina de Venezuela este lunes, el mismo día en que Nicolás Maduro enfrentó a un juez en Estados Unidos. La ceremonia se realizó ante el nuevo Parlamento, que conservó la mayoría chavista, y Rodríguez asumirá el cargo por 90 días prorrogables, mientras una declaratoria de ausencia absoluta de Maduro podría derivar en elecciones.
Durante su investidura, Rodríguez expresó su dolor por el “secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en Estados Unidos” en referencia a Maduro y su esposa, Cilia Flores, y aseguró asumir la presidencia “con honor en nombre de todos los venezolanos”. Militares rindieron honores a la primera mujer que gobierna Venezuela y la Fuerza Armada reconoció su designación el domingo.
Miles de personas marcharon en Caracas pidiendo la liberación de Maduro y Flores, bajo un fuerte sol y en medio de un estado de excepción que ordena a la policía la búsqueda inmediata de cualquier persona vinculada al ataque armado estadounidense. Los manifestantes coreaban consignas de apoyo al mandatario detenido y mostraban pancartas en contra de la operación militar en Caracas.
El hijo de Maduro, el parlamentario Nicolás Maduro Guerra, participó en la marcha tras la investidura y expresó su apoyo incondicional a Rodríguez, asegurando que “la patria está en buenas manos” y que pronto podrían reencontrarse con su padre. La nueva presidenta abogó por mantener una relación equilibrada y respetuosa con el presidente estadounidense Donald Trump.
La investidura de Rodríguez fue el primer asunto que trató la Asamblea Nacional electa en mayo de 2025, que también ratificó a Jorge Rodríguez como jefe del Parlamento. Delcy Rodríguez lo comisionó para buscar la liberación de Maduro y Flores, mientras la fotografía de la pareja presidencial y una flor roja en honor a Flores fueron colocadas en la tribuna del recinto.