El Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador condenó a Andrés Isaac Zeledón Merino, de 26 años, a diez años de prisión por robo agravado y cinco años por hurto mediante medios informáticos. Además, Eduardo Ernesto Acosta Magaña y Nataly Yanira Morales Rodríguez recibieron dos años de cárcel por hurto informático, siendo Morales sentenciada en calidad de ausente.
Los hechos ocurrieron el 24 de abril de 2024, cuando la víctima circulaba en su vehículo sobre el bulevar Constitución, en Mejicanos. Al detenerse para ceder el paso a peatones, Zeledón aprovechó la situación para exigir de manera violenta sus pertenencias, incluyendo su celular y billetera con tarjetas bancarias.
Tras el robo, la víctima bloqueó sus tarjetas, pero días después descubrió que su cuenta había sido vaciada mediante banca en línea. Las investigaciones revelaron que Zeledón retiró fondos disponibles, gestionó un adelanto salarial y un préstamo por 12,049.70 dólares, y transfirió el dinero a las cuentas de Acosta y Morales, quienes realizaron retiros en distintos cajeros automáticos. En total, se sustrajeron 12,967.38 dólares.
Durante la audiencia, el tribunal comprobó la responsabilidad de los imputados mediante prueba documental, pericial y testimonial, estableciendo la culpabilidad de los tres y las penas correspondientes por los delitos cometidos.
Esta sentencia refleja la capacidad de las autoridades judiciales para investigar y sancionar delitos que combinan violencia física y delitos informáticos, protegiendo a las víctimas y reforzando la seguridad financiera en el país.