Especialistas analizan desafíos fiscales ante retraso en reforma de pensiones y nuevos créditos internacionales.

El panorama económico y fiscal de El Salvador enfrenta desafíos significativos ante el retraso en la presentación de la reforma al sistema de pensiones y la gestión de nuevos financiamientos internacionales. A pesar de los plazos sugeridos por organismos internacionales, la propuesta aún no ha llegado a la instancia legislativa, lo que genera interrogantes sobre si se trata de un ajuste meramente técnico o una decisión con implicaciones políticas de largo alcance ante el déficit que arrastra el sistema.

Al respecto, el experto Óscar Campos señaló que, si bien existen incumplimientos en metas específicas acordadas con organismos financieros, estos podrían deberse a “retrasos técnicos” vinculados a la entrega de estudios actuariales y no necesariamente a un riesgo en las relaciones internacionales. No obstante, el abogado subrayó que es fundamental dar cumplimiento a los plazos, destacando que para el 10 de febrero ya debía conocerse una propuesta formal de reforma al modelo actual.

Por su parte, la licenciada Bessy Ríos calificó como una necesidad imperativa la ejecución de esta reforma, argumentando que el modelo vigente es un sistema agotado que no ha beneficiado históricamente a la clase trabajadora. Ríos también manifestó su preocupación por la reserva de información en el proceso, afirmando que “ningún secretismo de parte del Estado es saludable” y abogó por un debate público que incluya a sectores como las asociaciones de trabajadores y las administradoras de fondos.

Finalmente, el doctor Héctor Hernández Turcios analizó la situación como un problema estructural complejo donde la intervención de entes externos responde a desequilibrios en la balanza de pagos del país. En este contexto, la proyección de 1,300 millones de dólares en financiamiento por parte del Banco Interamericano de Desarrollo para áreas como salud y vivienda se percibe como un impulso necesario, siempre que el crecimiento macroeconómico se traslade efectivamente a la economía diaria de la población.