Un derrumbe en una mina de coltán controlada por el grupo armado antigubernamental M23 en Rubaya, en el este de la República Democrática del Congo, dejó varios muertos, informaron el viernes autoridades locales y testigos. El accidente ocurrió en una zona minera estratégica bajo dominio del grupo rebelde desde abril de 2024.
Rubaya es una región clave para la producción mundial de coltán, aportando entre el 15% y el 30% del suministro global. El este de la RDC concentra la mayor parte de las reservas de este mineral, del cual se obtiene tantalio, esencial para la fabricación de teléfonos móviles, computadoras y otros dispositivos electrónicos.
Según las primeras informaciones, una parte de la colina donde se ubica el yacimiento se desprendió el miércoles por la tarde. Al día siguiente, el jueves por la mañana, se registró un segundo deslizamiento de tierra que agravó la tragedia en esta zona de explotación artesanal.
El gobernador de Kivu del Norte nombrado por el M23, Eraston Bahati Musanga, confirmó que se han encontrado algunos cadáveres, aunque no precisó cifras y advirtió que el número de víctimas podría ser elevado. Testigos relataron que la lluvia habría provocado el derrumbe y que varias personas quedaron sepultadas en los socavones.
A pesar del riesgo, decenas de mineros continuaban trabajando en el lugar con palas y herramientas básicas, impulsados por la necesidad de obtener ingresos modestos. Expertos de la ONU han señalado que el M23 ha establecido en Rubaya una administración similar a la de un Estado, controlando incluso la explotación minera mediante permisos para trabajadores y operadores económicos.