El gobierno del presidente argentino Javier Milei anunció este jueves que decretará una “emergencia ígnea” en cuatro provincias de la Patagonia, ante la gravedad de los incendios forestales que afectan la región desde el inicio del verano austral y que ya han consumido decenas de miles de hectáreas.
Los principales focos activos se concentran en la provincia de Chubut, donde se han quemado al menos 45.000 hectáreas de bosque. Cientos de brigadistas trabajan intensamente para evitar que las llamas alcancen zonas pobladas, luego de un leve respiro provocado por lluvias recientes.
El jefe de gabinete nacional, Manuel Adorni, informó en la red social X que se está procediendo a firmar un Decreto de Necesidad y Urgencia que declarará la emergencia en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La medida, que se publicará este viernes, busca agilizar la coordinación entre organismos provinciales y nacionales en las tareas de combate del fuego.
El área más afectada es el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, donde ya se reportan 20.000 hectáreas incendiadas. Según el subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, las lluvias recientes han permitido trabajar con mejores condiciones, aunque no han sido suficientes para extinguir los focos. En la zona operan cerca de 450 brigadistas, apoyados por 19 medios aéreos.
Mientras continúan las labores para generar cortafuegos y evitar la expansión, bomberos voluntarios advierten que el riesgo persiste por las altas temperaturas y los vientos fuertes pronosticados. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego mantiene la alerta roja hasta el viernes, mientras que la declaración de emergencia responde también a los reclamos de los gobernadores patagónicos ante la magnitud de la crisis.