Los demócratas lograron este martes recuperar el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y quedaron cerca de conquistar también el Senado, en una “ola azul” que representa un duro revés para el presidente Donald Trump. La oposición alcanzaría al menos 244 de los 435 escaños de la Cámara Baja, consolidando una mayoría que podría modificar el panorama político estadounidense.
En el Senado, los demócratas necesitaban recuperar cuatro curules para obtener el control del hemiciclo. Los primeros resultados confirmaron avances en Carolina del Norte y Carolina del Sur, mientras los republicanos registraron victorias con márgenes más estrechos. En Florida, Byron Donalds se convirtió en el primer gobernador afroamericano del estado, tras imponerse con apenas 1.5 puntos de ventaja.
La nueva mayoría demócrata promete impulsar investigaciones sobre Trump, su familia y su administración, incluidas sus finanzas personales y las decisiones relacionadas con la guerra en Irán. El resultado abre la posibilidad de una nueva etapa de confrontación entre el Congreso y la Casa Blanca, mientras el mandatario advierte que enfrentará a la “izquierda radical” y podría vetar iniciativas opositoras.
La economía y el costo de la vida figuraron entre las principales preocupaciones de los votantes, pese a las medidas fiscales y las operaciones militares impulsadas por Trump. Aunque el triunfo representa un respiro para los demócratas, el crecimiento de su ala progresista también genera desafíos internos en temas como inmigración, impuestos y política exterior.
En Georgia, Keisha Lance Bottoms fue elegida gobernadora y se convirtió en la primera mujer afroamericana en ocupar ese cargo en Estados Unidos. La jornada también destacó el surgimiento de nuevas figuras políticas y la renovación de 36 gobernaciones estatales, en unos comicios que anticipan un periodo de intensa disputa entre republicanos y demócratas.