El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que el conflicto con Irán es “pan comido” para su país, restando importancia a la dimensión de los enfrentamientos. Sus declaraciones se produjeron un día después de que el vicepresidente JD Vance evitara calificar la situación como una guerra.
“Muchas personas no la llaman una guerra. Yo la llamo un conflicto militar porque para nosotros es de poca monta. No es algo grande. Primero lidiamos con Venezuela y ahora esto”, declaró Trump ante los periodistas, al ser consultado sobre las palabras de Vance.
El mandatario sostuvo que, más allá de cómo se denomine el conflicto, Estados Unidos ha logrado resultados favorables. “Lo que importa es que hemos tenido mucho éxito. Hemos impedido que Irán se dote del arma nuclear”, afirmó Trump.
Según el presidente estadounidense, las fuerzas de su país están ejecutando “golpes puntuales” con el objetivo de impedir que Irán pueda rearmarse y recuperar capacidades que representen una amenaza para la región. Los enfrentamientos entre Washington y Teherán se reanudaron el domingo, luego de un mes de calma, cuando el ejército estadounidense lanzó nuevas acciones que justificó por la necesidad de impedir el lanzamiento de cohetes cargados con minas navales en el estratégico estrecho de Ormuz.
Irán respondió con ataques contra países vecinos del Golfo, en el marco de un conflicto que se desencadenó tras una ofensiva estadounidense-israelí a finales de febrero. Mientras continúan las hostilidades, el aumento de los precios del combustible genera presión sobre la administración Trump y podría afectar políticamente a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.