La justicia hondureña desestimó este martes los cargos por corrupción contra el expresidente Juan Orlando Hernández, quien gobernó el país entre 2014 y 2022 y fue indultado en Estados Unidos por el presidente Donald Trump tras haber sido condenado por narcotráfico.
Hernández, de 57 años, era señalado por la Fiscalía de participar en el desvío de aproximadamente 2 millones de dólares de fondos públicos para financiar su campaña presidencial de 2013. Los recursos fueron desembolsados durante el período en que Hernández presidía el Congreso Nacional.
El juez a cargo del caso determinó que el exmandatario no autorizó ni administró esos fondos y que tampoco registró un incremento patrimonial relacionado con el supuesto desvío. Por ello, dictó un sobreseimiento definitivo, informó Carlos Silva, portavoz del Poder Judicial, quien indicó que Hernández recibiría su carta de libertad este mismo martes.
A su salida del tribunal en Tegucigalpa, Hernández aseguró que con esta resolución se cierra otro capítulo de lo que considera una persecución política. La Fiscalía buscaba llevarlo a juicio por fraude y lavado de dinero y solicitar su prisión preventiva. La decisión fue cuestionada por críticos del exgobernante, entre ellos la activista anticorrupción Gabriela Blen, quien afirmó que la resolución representa una afrenta para las víctimas de la corrupción.
La decisión se suma a las recientes victorias judiciales de Hernández, quien también busca recuperar 131 bienes familiares confiscados tras su extradición a Estados Unidos. En 2024, una corte federal de Nueva York lo condenó a 45 años de prisión por conspirar para introducir grandes cantidades de cocaína en territorio estadounidense, pero Trump anuló la condena mediante un indulto a finales de 2025. Hernández siempre calificó ese proceso como una “cacería de brujas” y una persecución política.