El Salvador descarta riesgos de racionamiento eléctrico y consolida su soberanía energética

El Salvador ha consolidado una estrategia de soberanía energética orientada a garantizar un suministro eléctrico estable ante las variaciones climáticas de la región. El presidente de ETESAL, Edwin Núñez, aseguró que la diversificación de la matriz energética reduce el riesgo de racionamiento. El país cuenta con una capacidad instalada de 3,138 megavatios (MW), frente a una demanda máxima registrada de 1,297 MW.

La estabilidad del sistema se sustenta en una matriz que combina generación geotérmica, hídrica, solar, eólica y gas natural. Núñez destacó que el 63 % de la capacidad instalada proviene de fuentes renovables, lo que permite reducir la dependencia de un solo recurso y mantener el suministro incluso ante períodos prolongados de sequía.

De cara a los próximos años, ETESAL prepara su Plan de Expansión de Transmisión 2026-2035, que contempla una inversión aproximada de $1,000 millones para fortalecer la red. El proyecto incluye 12 nuevas subestaciones y líneas de alta tensión a 230,000 voltios que permitirán conectar los sistemas de Oriente y Occidente con el anillo central, donde se concentra la mayor demanda.

El plan también incorpora nuevas tecnologías para modernizar el sistema eléctrico, entre ellas los Smart Valves y sistemas de almacenamiento mediante baterías (BESS). Estas herramientas permitirán mejorar el control y distribución de la energía, además de facilitar el crecimiento de la generación solar distribuida y el autoconsumo en hogares y comercios.