Por William Santos
Expertos señalaron que el actual modelo de pensiones no solo enfrenta dificultades financieras, sino también problemas de diseño, baja cobertura y una marcada desigualdad entre quienes cotizan y quienes permanecen fuera del sistema
El sistema de pensiones de El Salvador enfrenta un escenario complejo que, de acuerdo con economistas y expertos en la materia, trasciende el aspecto financiero y está relacionado con la baja cobertura, el mercado laboral y el propio diseño administrativo del modelo. Durante un análisis, especialistas también destacaron el papel que podría desempeñar el país en una eventual negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Carlos Paredes, economista, consideró que El Salvador cuenta actualmente con una posición internacional que podría favorecer una negociación con el organismo financiero. “No me cabe la menor duda de que, en el contexto actual, El Salvador tiene una presencia internacional sumamente importante y una muy buena relación con la Casa Blanca y, por lo tanto, una capacidad para incidir de alguna forma en una negociación más tranquila y más ponderada con el Fondo Monetario”, afirmó.
Paredes también sostuvo que el FMI podría tomar en cuenta los cambios experimentados por el país en materia de seguridad. “No veo yo al Fondo Monetario que no vaya a reconocer, desde el punto de vista geopolítico, las enormes transformaciones que la sociedad salvadoreña está teniendo en materia de seguridad”, señaló.
Sobre una posible reforma al sistema de pensiones, Raúl Castellón, economista, explicó que la propuesta todavía no ha sido presentada ante la Asamblea Legislativa, aunque funcionarios del FMI ya habrían recibido un planteamiento. A su juicio, el sistema actual requiere cambios debido a sus limitaciones. “A través del Fondo Monetario, nos hemos dado cuenta de que el sistema de pensiones que tenemos ya no funciona”, manifestó.
Uno de los principales problemas señalados por los expertos es la baja cantidad de personas que cotizan. Paredes indicó que únicamente una de cada cuatro personas realiza aportes al sistema, lo que genera una situación que calificó como una “injusta distribución, no de las riquezas, sino de las oportunidades”. Además, advirtió que quienes no cotizan también terminan sosteniendo, de alguna manera, las pensiones de quienes sí forman parte del sistema.
En esa misma línea, Patricio Pineda, experto en pensiones, señaló que la estructura laboral del país representa un desafío. Según sus datos, existen 1.9 millones de salarios activos mensualmente y alrededor de 1.5 millones corresponden a ingresos de $500 o menos. Para Pineda, la economía salvadoreña funciona prácticamente de manera paralela entre el sector formal y el informal, al que calificó como “mal llamado” informal y al que atribuyó una importante participación en el aporte al PIB.
Castellón advirtió además sobre la suficiencia de las futuras pensiones. “No va a alcanzar la pensión para todos. Aquellos que están cotizando no saben que, en realidad, en el momento en que vayan a reclamar su pensión, no la van a poder reclamar”, afirmó. También sostuvo que quienes perciben salarios de hasta $2,000 podrían terminar recibiendo una pensión equivalente al salario mínimo.
#Diálogo21 | "No va a alcanzar la pensión para todos. Aquellos que están cotizando no saben que, en realidad, en el momento en que vayan a reclamar su pensión, no la van a poder reclamar", dice Raúl Castellón, economista. pic.twitter.com/pWOX84sEki
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Ante este escenario, los especialistas plantearon que la discusión debe centrarse en el trabajador y no únicamente en las necesidades fiscales del Estado. “Llegó el punto de pensar en el trabajador y en la pensión muy por encima de las necesidades fiscales que tiene el Estado”, expresó Castellón.
#Diálogo21 | "1 de cada 4 cotiza; por lo tanto, la mayor parte de nuestra población no cotiza… esto significa que hay una injusta distribución, no de las riquezas, sino de las oportunidades", señala Carlos Paredes, economista. pic.twitter.com/QaD8ij5UuO
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Pineda, por su parte, considera que el principal problema del sistema no se encuentra necesariamente en el ámbito financiero, sino en su diseño administrativo. Mientras tanto, Castellón recordó que el objetivo del FMI es velar por la estabilidad financiera de los países. “Su objetivo no es que todos tengamos una mayor pensión. Lo que quiere es que El Salvador esté más estable”, afirmó.
#Diálogo21 | "Hay que entender que el Fondo Monetario está vigilando por la estabilidad financiera de los países. Su objetivo no es que todos tengamos una mayor pensión. Lo que quiere es que El Salvador esté más estable", asegura Raúl Castellón, economista. pic.twitter.com/HUU7MknOCE
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La discusión sobre una eventual reforma previsional se mantiene así como uno de los principales desafíos económicos del país, en un contexto marcado por la baja cobertura de cotizantes, los niveles salariales y la necesidad de garantizar pensiones sostenibles para las próximas generaciones.