El precio del petróleo registró un fuerte repunte este miércoles en medio de un nuevo aumento de tensiones en Oriente Medio, luego de que el ejército de Estados Unidos informara sobre la interceptación de misiles lanzados por Irán y la ejecución de ataques en represalia tras varios días de relativa calma. Este escenario reactivó la preocupación en los mercados energéticos internacionales.
El barril de crudo WTI, referencia en Estados Unidos, subió un 4,43% hasta ubicarse en 82,77 dólares, mientras que el Brent del mar del Norte, indicador global, avanzó un 4,39% hasta los 87,78 dólares. Se trata de un rebote significativo luego de las caídas registradas en jornadas anteriores, cuando se había producido una pausa en las hostilidades entre Washington y Teherán.
La tensión se incrementó luego de que Estados Unidos, junto con Arabia Saudita, lanzara ataques contra grupos aliados de Irán en Irak. Paralelamente, Teherán aseguró haber detenido tres petroleros en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de crudo, lo que generó inquietud sobre posibles interrupciones en el suministro.
En contraste, las bolsas asiáticas profundizaron sus pérdidas, arrastradas principalmente por el sector tecnológico. El índice Kospi de la bolsa de Seúl cayó más del 6%, afectado por el desplome de gigantes de los semiconductores como SK hynix y Samsung, en medio de crecientes temores sobre una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial.
Aunque SK hynix reportó resultados financieros récord, con un aumento interanual del 1.242% en su utilidad neta impulsada por la demanda vinculada a la IA, esto no logró calmar a los inversionistas. Las acciones de la compañía cayeron un 10%, mientras que Samsung perdió más del 6%. En Japón, el índice Nikkei también retrocedió un 1,35%, reflejando la incertidumbre de los mercados ante el riesgo de una corrección abrupta en las valoraciones tecnológicas.