Escalada en Oriente Medio deja muertos y aumenta tensión regional

Los bombardeos en Oriente Medio se intensificaron por séptima noche consecutiva, marcando un nuevo pico en la confrontación entre Estados Unidos e Irán. Ataques aéreos estadounidenses dejaron al menos tres muertos y ocho heridos en la provincia iraní de Hormozgan, en el sur del país, mientras se reportaron explosiones en otras zonas. La ofensiva responde a una estrategia ordenada por el presidente Donald Trump para debilitar las capacidades militares iraníes.

En respuesta, Irán lanzó ataques contra objetivos militares en Kuwait y Jordania, según informaron los Guardianes de la Revolución. Además, las autoridades iraníes denunciaron daños en infraestructura clave, incluyendo la red eléctrica, puentes, un aeropuerto y sistemas de telecomunicaciones, aunque esta información no ha sido confirmada por Washington.

La tensión también se trasladó al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. Irán aseguró que dos petroleros explotaron en la zona y anunció la detención de cuatro buques, mientras que Estados Unidos negó estos hechos. Analistas advierten que este punto se está convirtiendo en un foco crítico del conflicto, con riesgo de afectar el suministro energético global.

En otros escenarios, ataques iraníes alcanzaron instalaciones en Kuwait y, según Teherán, también la base militar estadounidense de Al Udeid en Catar. Testimonios de residentes relatan momentos de pánico tras explosiones que sacudieron viviendas durante la noche, evidenciando el impacto directo del conflicto en la población civil.

La escalada ocurre en medio de amenazas cruzadas y advertencias sobre una posible expansión del conflicto. Expertos alertan sobre el riesgo de una confrontación regional más amplia, mientras países como China y Pakistán llaman a retomar el diálogo. Sin embargo, la continuidad de los ataques y el bloqueo en el estrecho de Ormuz dificultan los esfuerzos diplomáticos para frenar una guerra que ya ha dejado miles de víctimas.