La subasta del avión presidencial de Honduras concluyó el viernes con la adjudicación a una empresa mexicana, que ofreció 5,1 millones de dólares por la aeronave. El monto representa apenas el 14% del costo total que implicó su adquisición y operación, según informaron autoridades del país centroamericano.
El jet, un Embraer Legacy 600, fue comprado en 2021 y desde entonces estuvo rodeado de cuestionamientos por presunto desvío de fondos, gastos excesivos y uso indebido por parte de altos funcionarios. La única oferta presentada en la puja fue de la firma Thebe Ingeniería y Consultoría, que superó en apenas 37.000 dólares el precio base establecido.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Defensa, la compañía mexicana, dedicada a vuelos de lujo, se quedó con la aeronave en un proceso con escasa participación. El avión había sido adquirido originalmente por 14 millones de dólares, en parte con donativos de Taiwán destinados a áreas de defensa y salud, según el Consejo Nacional Anticorrupción.
El costo total del jet se elevó a unos 37 millones de dólares al incluir gastos de uso, mantenimiento y operación, financiados mediante un impuesto orientado al combate de la criminalidad. En 2024, la Dirección de Bienes Nacionales denunció ante la fiscalía que al menos 10 particulares utilizaron la aeronave para viajes no oficiales y transporte de mercancías no especificadas.
El gobierno del presidente Nasry Asfura presentó la subasta como parte de sus medidas de austeridad. El avión fue adquirido durante la gestión del exmandatario Juan Orlando Hernández, quien prevé regresar al país el 26 de julio tras haber sido indultado por el presidente estadounidense Donald Trump. Hernández deberá enfrentar un proceso judicial por corrupción no relacionado con la aeronave.