Keiko Fujimori fue electa presidenta de Perú tras imponerse por un estrecho margen en la segunda vuelta electoral, en unos comicios que reflejan la profunda división política del país y marcan el regreso del fujimorismo al poder.
Según los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtuvo el 50,13% de los votos frente al 49,86% de su rival, Roberto Sánchez. La diferencia fue menor a 50.000 votos, confirmando una de las elecciones más reñidas en la historia reciente.
Tras conocerse el resultado, la presidenta electa aseguró que el país inicia un camino de orden y esperanza, mientras que ciudadanos expresaron confianza en su gestión. Fujimori asumirá el cargo el 28 de julio y gobernará hasta 2031.
El nuevo gobierno enfrentará retos como el aumento de la criminalidad y la crisis institucional que ha llevado a Perú a tener ocho presidentes desde 2016. Ha prometido medidas firmes contra el crimen, aunque expertos advierten que los resultados no serán inmediatos.
Además, deberá lidiar con la polarización política tras una campaña marcada por tensiones. La estrecha diferencia en los resultados evidencia un país dividido, por lo que ha llamado al diálogo con todas las fuerzas políticas para buscar estabilidad y gobernabilidad.