Israel y el grupo chií Hezbolá alcanzaron el viernes un acuerdo de alto al fuego, según confirmó un funcionario estadounidense, en un intento por frenar la escalada de violencia que en los últimos días había reavivado el conflicto en la frontera libanesa-israelí. El anuncio llega tras una serie de ataques que pusieron en riesgo el reciente marco diplomático impulsado por Washington y Teherán para contener la guerra en Oriente Medio.
La tregua se produjo después de una intensa jornada de combates, en la que Israel reportó la muerte de cuatro de sus soldados en territorio libanés, lo que desencadenó bombardeos sobre distintas zonas del país. El Ministerio de Salud libanés informó que estos ataques dejaron al menos 47 muertos, en lo que ha sido el episodio más violento desde el anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán esta semana. Pese al alto al fuego, se reportaron nuevas detonaciones en el sur del Líbano poco después del anuncio.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, el acuerdo fue mediado con la participación de Estados Unidos, Catar e Irán, e incluye un cese de hostilidades en todos los frentes, incluyendo el territorio libanés, una condición clave exigida por Teherán. Sin embargo, las conversaciones previstas entre Washington y Teherán en Suiza fueron postergadas, mientras continúan los esfuerzos para definir un marco de paz más duradero en la región.
En el plano político, el presidente libanés Joseph Aoun pidió garantías de un alto al fuego integral que permita avanzar en negociaciones directas con Israel, mientras el Departamento de Estado estadounidense confirmó nuevas rondas de diálogo en Washington. En paralelo, funcionarios como el secretario de Estado Marco Rubio insistieron en la necesidad de desarmar a Hezbolá y restablecer el control estatal en todo el territorio libanés, como parte de cualquier acuerdo definitivo.
La tensión, sin embargo, continúa en el terreno diplomático y militar. Declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir elevaron el tono del conflicto, mientras miles de civiles huyeron del sur del Líbano ante los bombardeos. En medio de la incertidumbre, analistas advierten que el alto al fuego podría ser frágil si no se concreta un acuerdo político integral que incluya garantías de seguridad para ambas partes.