Walter Raudales critica el sistema electoral y llama a una articulación entre movimientos sociales y oposición

El Salvador atraviesa una etapa de alta tensión política donde se debate si los partidos tradicionales buscan una verdadera renovación o simplemente un “reciclaje” de figuras y vicios del pasado. El escritor y periodista Walter Raudales sostiene que cualquier intento de cambio interno es irrelevante si las reglas del juego no garantizan equidad. Según el analista, “no importa en este momento electoral lo que hagas, te recicles o te renueves, mientras la mesa esté desequilibrada”.

El cuestionamiento se extiende a las recientes reformas legales, como las modificaciones en el sistema de votación de la diáspora y la forma de asignar diputados, las cuales son vistas como maniobras estratégicas ante posibles derrotas en departamentos clave. Raudales critica la falta de transparencia en los organismos institucionales, afirmando que “hay un control del Tribunal Supremo Electoral de parte del Ejecutivo y eso es innegable”.

En cuanto a la oposición, se señala una incapacidad crítica para consolidar un frente unido frente al actual bloque de poder. El análisis apunta a que la falta de una plataforma común y la desconexión con la ciudadanía han limitado su efectividad política. Al respecto, el experto destaca que a los partidos de oposición “les hace falta madurez política para entender que una de las únicas formas de competir en esta nueva realidad electoral era creando un bloque común”.

Ante este panorama, surge el movimiento social como el espacio donde se gestan las transformaciones reales, independiente de las estructuras partidarias que se perciben agotadas. Raudales concluye que la solución radica en una acción conjunta entre lo social y lo político, advirtiendo que, ante la opacidad del árbitro electoral, “el único camino que nos está quedando para las transformaciones en el país es la lucha social”.