Por William Santos
La víctima fue engañada para una supuesta reunión y terminó asesinada; el crimen ocurrió en Apopa en 2022
El cuerpo de la víctima fue encontrado oculto en un pozo días después de su desaparición, en un caso que estremeció a Apopa y que hoy concluye con la condena máxima para sus responsables.
El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador impuso 50 años de prisión a Leonel Antonio Hernández Flores, Tomás Jiménez y Jorge Alexander Martínez Jiménez, tras declararlos culpables de feminicidio agravado.
De acuerdo con la investigación, los condenados, miembros de la MS-13, habían amenazado a la víctima luego de que esta rechazara una relación sentimental con uno de ellos, conocido como alias “Demente”. Además, la acusaron de mantener una relación con una persona ajena a pandillas, lo que la obligó a desplazarse por temor a represalias.
El 7 de febrero de 2022, la víctima fue citada a la colonia San Carlos bajo el pretexto de discutir su posible regreso a su vivienda. Sin embargo, al llegar fue interceptada y privada de libertad. Días después, su cuerpo fue localizado en un pozo dentro de un terreno residencial, presentando heridas de bala, arma blanca y signos de violencia.
Las pruebas testimoniales fueron clave para esclarecer el crimen. Uno de los implicados incluso relató cómo desaparecieron a la víctima y reveló el lugar donde ocultaron el cuerpo, coincidiendo con el sitio del hallazgo.
El tribunal determinó que la víctima se encontraba en una condición de alta vulnerabilidad, al haber sido previamente amenazada, desplazada y finalmente asesinada por un grupo que buscaba ejercer control sobre ella.
En el mismo proceso, Sandra María Alfaro Argueta fue condenada a 15 años de prisión por el delito de desaparición de personas, al colaborar en las acciones delictivas.