Al menos 17 personas murieron este jueves en Líbano tras una nueva ola de ataques israelíes, pese al alto el fuego vigente desde el pasado 17 de abril. De acuerdo con autoridades libanesas, 14 víctimas se registraron en el sur del país, mientras que otras tres fallecieron en un bombardeo cerca de Beirut.
El ejército israelí confirmó que ejecutó un “ataque selectivo” en las cercanías de la capital. Según una fuente militar libanesa, el objetivo fue un apartamento en Choueifat, zona próxima al suburbio sur de Beirut, considerado bastión del grupo Hezbolá. El Ministerio de Salud detalló que entre las víctimas hay una mujer, su hija pequeña y un niño de nacionalidad siria, además de 15 personas heridas.
Testigos reportaron daños significativos en edificios residenciales, especialmente en los primeros niveles de la estructura impactada. Se trata del segundo ataque israelí en zonas cercanas a Beirut desde la entrada en vigor del cese al fuego, el cual ha sido frágil y con constantes denuncias de incumplimiento.
La escalada ocurre en un momento clave, ya que representantes de Líbano e Israel tienen previsto sostener una reunión militar en Washington, antes de una nueva ronda de negociaciones programada para inicios de junio. Paralelamente, Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones que buscan incluir el frente libanés en un eventual acuerdo regional.
En los últimos días, Israel ha intensificado sus operaciones terrestres y aéreas, y declaró como “zona de combate” el territorio al sur del río Zahrani, a unos 40 kilómetros de la frontera, lo que incrementa la tensión y el riesgo de una mayor escalada en la región.