Rusia se sumó este martes a la condena internacional por el ataque con drones contra la central nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU solicitada por Bahréin.
El incidente ocurrió el domingo, cuando un dron —cuya autoría aún no ha sido reivindicada— impactó contra un generador eléctrico cercano a la planta, ubicada en el emirato de Abu Dabi. El hecho provocó un incendio, pero no dejó personas lesionadas ni generó fuga radiactiva, según las autoridades.
Durante la sesión, el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, calificó este tipo de ataques como “categóricamente inaceptables”, subrayando que las instalaciones nucleares con fines pacíficos no deben ser blanco de acciones militares en ninguna parte del mundo.
El diplomático también advirtió sobre los riesgos de una posible escalada en la región y señaló que este tipo de hechos incrementan la tensión en Oriente Medio. Además, consideró que el contexto actual, marcado por recientes operaciones militares, podría haber influido en el desarrollo del ataque.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos aseguró que los drones habrían sido lanzados desde Irak, donde operan grupos respaldados por Irán. En tanto, el resto de los miembros del Consejo de Seguridad, incluyendo potencias como China y Estados Unidos, también expresaron su rechazo al ataque y pidieron evitar nuevos incidentes.