El gobierno de Bolivia alcanzó un acuerdo con miles de mineros tras las violentas protestas que paralizaron el centro de La Paz y derivaron en enfrentamientos con la policía.
El entendimiento se logró luego de una extensa negociación de casi 12 horas, según confirmó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, quien aseguró que se alcanzaron varios acuerdos, aunque no detalló cuáles.
Las protestas estallaron por demandas de los mineros relacionadas con el abastecimiento de combustibles, la ampliación de áreas de trabajo y el acceso a explosivos, además de reclamos por la crisis económica.
Pese al acuerdo, otros sectores mantienen bloqueos en distintos accesos a La Paz, afectando el ingreso de alimentos y generando alza de precios en los mercados.
En medio de la tensión, el gobierno anunció medidas para garantizar el abastecimiento, incluyendo un puente aéreo con apoyo de Argentina, mientras varios países de la región expresaron preocupación por la situación y llamaron al diálogo.