El Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, juez uno, impuso una condena de 540 años de prisión a Roberto Carlos García Martínez, alias “Bestia”, y 216 años a Francisco Eduardo Ramírez Vicente, alias “Yeiko”, tras ser encontrados culpables de los delitos de homicidio agravado, robo agravado y agrupaciones ilícitas.
De acuerdo con el proceso judicial, junto a ellos también fueron condenados otros nueve imputados, quienes recibieron penas que van desde los cinco hasta los 173 años de cárcel por su participación en la estructura criminal.
El tribunal valoró un total de 11 casos de homicidio agravado y 21 casos de robo agravado cometidos en perjuicio de empresas y personas particulares. Según las investigaciones, la red delictiva estaba integrada por expolicías, exsoldados y civiles, estos últimos encargados de brindar información sobre víctimas y movimientos de comercios.
Las autoridades señalaron que, en varios casos, las víctimas eran asesinadas si se resistían durante los asaltos. La estructura operaba a nivel nacional, aunque se registró mayor actividad delictiva en Chalatenango, Nueva Concepción y San Miguel, donde incluso se reportaron robos a cooperativas y negocios de venta de motocicletas.
Al dictar la sentencia, el juez calificó los hechos como atroces y destacó que los condenados se aprovecharon de su condición de agentes de autoridad para cometer los delitos, afectando gravemente la seguridad y tranquilidad de la población.