El gobierno japonés estudia levantar temporalmente las restricciones a las centrales eléctricas de carbón para enfrentar la crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio, informó este viernes un funcionario del Ministerio de Industria. La medida busca garantizar el suministro de electricidad en un contexto de alta incertidumbre en los mercados energéticos.
Medios locales, incluida la agencia Jiji Press, habían adelantado que la cartera ministerial preparaba la propuesta, citando fuentes anónimas. Takahide Soeda, funcionario del ministerio, confirmó a la AFP que “la información publicada es cierta” y que el plan se presentará oficialmente en una reunión de expertos más adelante en el día.
Actualmente, se exige que los proveedores de energía operen las centrales térmicas de carbón, que generan altas emisiones de dióxido de carbono, a no más del 50% de su capacidad. Sin embargo, bajo la nueva iniciativa, se permitirá que las plantas más antiguas y menos eficientes funcionen a plena capacidad durante 12 meses, a partir del inicio del nuevo año fiscal en abril.
La decisión se enmarca en la reorientación de varios países asiáticos hacia el carbón para proteger sus economías, luego de que la guerra en Oriente Medio obligara a Irán a cerrar parcialmente el estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y gas que abastece a Japón y otros países de la región.
Expertos señalan que la medida permitirá mitigar posibles cortes de energía y asegurar la estabilidad del suministro eléctrico, aunque también genera preocupación por el aumento temporal de las emisiones contaminantes. El gobierno japonés asegura que esta estrategia es provisional y que seguirá promoviendo energías más limpias a largo plazo.