{"id":49873,"date":"2022-06-30T08:50:07","date_gmt":"2022-06-30T14:50:07","guid":{"rendered":"https:\/\/megavision.com.sv\/?p=49873"},"modified":"2022-06-30T09:08:57","modified_gmt":"2022-06-30T15:08:57","slug":"49873-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/49873-2\/","title":{"rendered":"San Antonio, una ciudad en primera l\u00ednea de la ola migratoria en el sur de EEUU"},"content":{"rendered":"\n<p><em>AFP<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Decenas de migrantes forman una fila a la entrada de un albergue del centro de San Antonio, en Texas. La mayor\u00eda son hombres j\u00f3venes, aunque tambi\u00e9n hay mujeres solas y con ni\u00f1os. Durante horas han buscado cobijarse de la lluvia, y al atardecer esperan poder cenar y dormir bajo techo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ellos, miles de personas pasan cada a\u00f1o por esta ciudad tras recorrer los cerca de 240 km que la separan de la frontera con M\u00e9xico. Una primera etapa que los llevar\u00e1 seguramente a otras localidades de Estados Unidos en busca de un futuro mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Edwin S\u00e1nchez es uno de los primeros en la fila. Sali\u00f3 de su Venezuela natal el 12 de mayo, lleva cinco d\u00edas en San Antonio y espera llegar pronto a Nueva York, donde un conocido le prometi\u00f3 un trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos esperando alguna ayudita. Con alg\u00fan trabajo de un d\u00eda o dos, podr\u00e9 pagar mi pasaje\u201d, dice.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese hombre de 42 a\u00f1os entr\u00f3 a Estados Unidos por un puesto fronterizo a pesar del T\u00edtulo 42, una medida impulsada por el expresidente Donald Trump que permite la deportaci\u00f3n de migrantes sin procesar su solicitud de asilo, bajo el pretexto de la pandemia de covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n de esa norma ha sido desigual: apenas se ha utilizado para expulsar a los venezolanos y los cubanos, pero s\u00ed para los mexicanos y los centroamericanos que, con frecuencia, han intentado zafarse entrando ilegalmente a Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual sea la forma de cruzar la frontera, si llegaron por el noreste de M\u00e9xico, hay muchas posibilidades de que pasen por San Antonio, una ciudad de casi 1,5 millones de habitantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8211; \u201cUn lugar de paso perfecto\u201d &#8211;<\/h2>\n\n\n\n<p>La localidad tiene un aeropuerto, una estaci\u00f3n de autobuses y est\u00e1 muy bien conectada con el resto del pa\u00eds, explica Roger Enriquez, profesor asociado de Criminolog\u00eda en la Universidad de Texas en San Antonio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEst\u00e1 en el cruce de dos carreteras importantes: la I-10, que une California con Florida, y la I-35, que va desde la frontera sur en Laredo hasta Minnesota, al norte. Es un lugar de paso perfecto\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa ubicaci\u00f3n atrae tambi\u00e9n a los traficantes de personas, que aprovechan el hecho de que el 63% de la poblaci\u00f3n de San Antonio es hispana para pasar desapercibidos, se\u00f1ala el profesor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la llegada diaria de migrantes sin recursos, varias asociaciones se movilizan para tratar de ayudarlos. Coraz\u00f3n Ministries, que gestiona el albergue del centro de la ciudad, es una de ellas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El refugio abre sus puertas cada d\u00eda entre las 19H00 y las ocho de la ma\u00f1ana, y ofrece cena y una cama a los migrantes necesitados, indica su directora, Monica Sosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca de ella, poco antes de la apertura, un pu\u00f1ado de voluntarios instalan peque\u00f1as camas plegables con el logotipo de la Cruz Roja estadounidense.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En principio, el lugar puede recibir a unas 150 personas, pero siempre van m\u00e1s, a veces hasta 400, y muchas acaban durmiendo en el suelo o en un parque cercano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos recursos son bien limitados. Necesitamos m\u00e1s apoyo\u201d, asegura Sosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La asociaci\u00f3n, que se financia con recursos estatales y municipales, ayuda a unos pocos migrantes con el gasto de sus billetes de transporte, pero quisiera hacer m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8211; \u201cUno sabe a lo que viene\u201d &#8211;<\/h2>\n\n\n\n<p>Austin Hern\u00e1ndez, un hondure\u00f1o de unos 20 a\u00f1os, lleva cuatro d\u00edas en San Antonio y a\u00fan no ha podido dormir en el albergue.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la fila de espera, lamenta la falta de ayuda, pero no pierde la esperanza de llegar a su destino, Austin, a solo 130 km de distancia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl camino ha sido muy duro. Me han asaltado, he pedido de comer en la calle y me lo han negado. He pasado fr\u00edo, lluvia y he dormido en el monte\u201d, recuerda sobre su viaje desde Honduras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodo eso me ha costado mucho y no tengo apoyo para ir adonde voy\u201d, a\u00f1ade Hern\u00e1ndez, que entr\u00f3 a Estados Unidos cruzando el r\u00edo Grande para evitar a la patrulla fronteriza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El joven afirma que lleg\u00f3 sin la ayuda de coyotes, pero en ocasiones, la desesperaci\u00f3n y el aumento de la seguridad en la frontera llevan a los migrantes a poner sus vidas en mano de traficantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte de 53 personas en el remolque de un cami\u00f3n abandonado el lunes en San Antonio es un recuerdo de los riesgos vinculados a unos viajes muy lucrativos para los c\u00e1rteles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe estima que los coyotes pueden cobrar entre ocho y 10,000 d\u00f3lares por persona; y pueden meter hasta 100 personas en un cami\u00f3n. Es un mill\u00f3n de ganancia\u201d, explica el profesor Enriquez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe sorprende que no haya m\u00e1s tragedias debido al peligro y los riesgos que se est\u00e1n tomando\u201d, a\u00f1ade.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez siempre ha sido consciente del peligro de su viaje, pero quiso llegar a Estados Unidos para trabajar y enviar dinero a su familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUno ya sabe a lo que viene. As\u00ed es esta aventura, y la verdad es que hay gente que nos hace da\u00f1o, seamos buenos o seamos malos. Es el destino de Dios\u201d, dice.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AFP Decenas de migrantes forman una fila a la entrada de un albergue del centro de San Antonio, en Texas. 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