{"id":33334,"date":"2021-10-13T11:18:00","date_gmt":"2021-10-13T17:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/megavision.com.sv\/?p=33334"},"modified":"2021-10-13T11:18:01","modified_gmt":"2021-10-13T17:18:01","slug":"en-las-clinicas-los-talibanes-toleran-la-convivencia-entre-mujeres-y-hombres-bajo-condiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/en-las-clinicas-los-talibanes-toleran-la-convivencia-entre-mujeres-y-hombres-bajo-condiciones\/","title":{"rendered":"En las cl\u00ednicas, los talibanes toleran la convivencia entre mujeres y hombres bajo condiciones"},"content":{"rendered":"\n<p><em>AFP<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En las monta\u00f1as de Wardak, en el centro de Afganist\u00e1n, en la cl\u00ednica del pueblo de Daymirdad las reglas ultrarrigurosas de los talibanes se aplican con excepciones, sobre todo cuando dependen de ellas la salud y las urgencias vitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Que un hombre y una mujer trabajen juntos o ser examinados por un doctor del g\u00e9nero opuesto, &#8220;la shar\u00eda lo permite cuando es necesario o urgente&#8221;, explica a la AFP Mohamad, dirigente talib\u00e1n encargado de la salud en este distrito, un feudo del movimiento islamista desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La cl\u00ednica de Tangi Saidan, que se encuentra al final de una interminable carretera de tierra en medio de monta\u00f1as des\u00e9rticas, cuenta con cinco mujeres entre sus 18 trabajadores sanitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una enfermera, dos comadronas, una consejera en nutrici\u00f3n y una auxiliar sanitaria encargada de la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La de Saidan es la \u00fanica cl\u00ednica con equipos de cirug\u00eda en esa zona poco poblada.<\/p>\n\n\n\n<p>Como no cuenta con ninguna m\u00e9dica entre su personal, el cirujano Sharif Shah se encarga de hacer las ces\u00e1reas, pero siempre acompa\u00f1ado por una enfermera y una miembro de la familia de la embarazada.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Debemos operarlas aqu\u00ed, ya que, si no pudi\u00e9ramos hacerlo, las mujeres morir\u00edan al no llegar a tiempo a Kabul&#8221;, explica Shah.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Los pacientes se encuentran a menudo a cinco o seis horas de carretas y durante el invierno suelen llevarlos sobre la espalda, dado que la nieve les impide circular&#8221;, asegura.<\/p>\n\n\n\n<p>Jamila, la enfermera, sostiene que &#8220;el hecho de que sea una zona talib\u00e1n no le supone ning\u00fan problema para trabajar&#8221;, aunque debe acompa\u00f1arla un &#8220;mahram&#8221;, un hombre de su familia, durante sus guardias nocturnas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;La gente no tiene ning\u00fan problema con los hombres doctores, ya que consideran que un doctor es como un mahram&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8211; Una cortina &#8211;<\/h2>\n\n\n\n<p>Las normas de esta convivencia entre mujeres y hombres, una de las pocas excepciones toleradas por los talibanes, resultan precisas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando no hay ning\u00fan enfermero, las enfermeras pueden curar a los hombres y, cuando es necesario, se puede autorizar la presencia de un acompa\u00f1ante masculino en aquellas salas donde hay pacientes femeninas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Los hombres y las mujeres pueden trabajar conjuntamente en la misma sala, pero en una situaci\u00f3n normal debe haber una cortina&#8221;, que separe su visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cl\u00ednica de Saidan, sin embargo, no hay ninguna cortina. La enfermera Jamila habla con los enfermeros y doctores con toda normalidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los talibanes, que regresaron al poder a mediados de agosto, a\u00fan no especificaron las modalidades de aplicaci\u00f3n de la shar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De momento, solo pidieron a las mujeres que no vayan a trabajar, con la excepci\u00f3n del personal m\u00e9dico, mientras no establezcan un sistema compatible con su visi\u00f3n ultrarigorista de la ley isl\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a Jamila lo que m\u00e1s le preocupa no son las normas de los talibanes, sino su salario, en un momento en que la ayuda internacional, que financia el sistema de salud afgano, se encuentra congelada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Situada cerca de la antigua l\u00ednea del frente, la cl\u00ednica, gestionada por el Comit\u00e9 Sueco para Afganist\u00e1n, fue bombardeada en varias ocasiones por el ej\u00e9rcito afgano.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Ahora no hay enfrentamientos violentos, no perdemos a nuestros hijos. Es como si finalmente hubiera salido el sol&#8221;, afirma esperanzada Mandanda, de unos 60 a\u00f1os, que fue a la cl\u00ednica debido a unos dolores en la cabeza y el pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica cosa que (los talibanes) nos aportaron es la paz. Pero no tenemos nada para comer&#8221;, matiza, en cambio, Jamila, otra paciente de 40 a\u00f1os y madre de siete hijos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8211; &#8220;Es la cultura&#8221; &#8211;<\/h2>\n\n\n\n<p>En la zona de maternidad, en que la presencia de hombres est\u00e1 prohibida, Mastura, una comadrona de 27 a\u00f1os, recuerda un ataque del ej\u00e9rcito afgano contra la cl\u00ednica, donde un soldado afgano la apunt\u00f3 con su arma ya que tambi\u00e9n curaba a los talibanes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta joven asegura que nunca habl\u00f3 a un insurrecto en los siete a\u00f1os en que trabaj\u00f3 en la cl\u00ednica.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Nunca tuve la necesidad de hacerlo&#8221;, sostiene. &#8220;Los talibanes no est\u00e1n en la calle diciendo: &#8216;Haced esto o eso&#8217;. Ellos viven aqu\u00ed con sus familias y forman parte de la sociedad&#8221;.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si las mujeres llevan burka o deben ir acompa\u00f1adas por un &#8220;mahram&#8221; para viajar fuera del pueblo, &#8220;esto se debe a la cultura&#8221;, y no solo en las zonas talibanes, subraya Mastura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Yo puedo trabajar aqu\u00ed, pero las mujeres de todo el pa\u00eds deber\u00edan tener el derecho de trabajar, no solo en el sector sanitario&#8221;, lamenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Le gustar\u00eda que su hija pudiera ir a la escuela y estudiar, pero no se hace demasiadas ilusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Mi madre y mi abuela tuvieron vidas dif\u00edciles. Con solo 27 a\u00f1os, mi vida ya ha sido muy dif\u00edcil. No creo que sea mucho mejor para mi hija&#8221;, asegura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AFP En las monta\u00f1as de Wardak, en el centro de Afganist\u00e1n, en la cl\u00ednica del pueblo de Daymirdad las reglas ultrarrigurosas de los talibanes se&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-33334","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-salud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33334"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33334\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33336,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33334\/revisions\/33336"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/megavision.com.sv\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}